Cómo salir de las relaciones intermitentes

En este artículo te contaré algunos pasos sobre cómo salir de las relaciones intermitentes.

Quizá conozcas a alguien o tú misma hayas vivido en una (o varias) relaciones intermitentes. Esas relaciones en las que un día estáis como dos tortolitos y al siguiente tenéis una discusión y rompéis, una y otra vez.

¿Por qué enganchan tanto las relaciones intermitentes?

Uno de los motivos por los que es tan difícil de salir de este tipo de relación es el refuerzo intermitente. El mismo que se emplea en las máquinas traga perras. A veces te toca el premio, y como no sabes en qué momento, sigues jugando.

Con estas relaciones ocurre lo mismo. Estáis muy bien (premio), peláis, lo dejáis, y en algún momento volvéis y estáis modo «luna de miel» (premio). Como el refuerzo es tan grande (lo disfrutas tanto), a pesar de que volvéis a discutir y a dejarlo, estás esperando ese momento de subidón (que sabes que tarde o temprano llegará). Es decir, se convierte en una adicción.

Vivimos pensando en cómo de maravillosa es esa persona cuando estamos bien, pero sólo es una ilusión. Una pareja sana no se da sólo en ciertos momentos.

Consecuencias de este tipo de relaciones

Tanto si sois los dos los que volvéis y dejáis por igual, como si eres la víctima (a la que siempre dejan y luego suplican por volver), este tipo de relaciones abusivas tienen consecuencias:

  • Baja autoestima: especialmente para la persona con el rol de víctima, este tipo de relación hace creer que hay algo malo en ti, empiezas a culparte por no tener la fuerza para dejarlo y te machacas por no respetarte y permitir lo mismo una y otra vez.
  • Ansiedad y depresión: a la larga, esta inestabilidad emocional provoca síntomas ansioso depresivos como dificultades para dormir, dificultades para concentrarse, pensamientos intrusivos, incluso el empleo de habilidades de afrontamiento disfuncionales como el alcohol.

Cómo puedo salir de una relación intermitente

Algunas de las ideas a trabajar para salir de estas relaciones intermitentes son:

  • Identificación del patrón: darte cuenta de estás metida en un círculo vicioso sin fin y que los momentos buenos no compensan los malos, es el primer paso. ¿Te ha sucedido más veces?
  • Identificación de valores: ¿qué es lo que buscas en una relación?, ¿qué es lo que no toleras en una relación?, ¿cómo quieres sentirte con tu pareja ideal? ¿te sientes así con tu pareja actual?
  • Identificación de miedos: ¿qué es lo peor que podría pasar si no vuelves con la persona intermitente? ¿cual es el miedo real que te mantiene?
  • Límites: una vez que tienes claro que quieres salir de ahí, establecer límites con la otra persona y seguir los valores que van acordes contigo.
  • Gestión emocional: si tú también dejas constantemente la relación o relaciones por un impulso en el momento de la discusión es importante aprender a gestionar las emociones como la frustración, la ira o la tristeza.
  • Buscar ayuda y apoyo: si te sientes demasiado enganchada a esa persona y te ves incapaz de dejarla, quizá necesites ayuda profesional.

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