Hace poco escribí un post en instagram sobre las formas en las que podrías estar utilizando los mecanismos de defensa. Pero, ¿qué son exactamente los mecanismos de defensa?
¿Qué son los mecanismos de defensa?
La teoría de los mecanismos de defensa fue propuesta por Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis. Con el tiempo, esta idea ha ido evolucionando y se relaciona con las estrategias de afrontamiento.
Los mecanismos de defensa son procesos inconscientes que nos protegen de los sentimientos dolorosos y nos ayudan a disminuir la ansiedad.
¿De qué forma lo hacen? poniendo distancia entre nosotros y las situaciones que consideramos de alto impacto emocional. Como resultado, los mecanismos de defensa protegen nuestra autoestima y bienestar.
Por otro lado, las estrategias de afrontamiento son acciones conscientes, voluntarias y más flexibles que los mecanismos de defensa.
Estas estrategias las utilizamos para hacer frente a eventos estresantes. Algunos ejemplos de estrategias de afrontamiento son: buscar apoyo, resolución de problemas o técnicas de relajación.
Entonces, ¿son malos?
No. La función de los mecanismos de defensa es protegernos de eventos que pueden resultar perturbadores o intolerables y generar intenso malestar.
A corto plazo esto es bueno, y de hecho sin ellos a veces no podríamos lidiar con algunas situaciones. Sin embargo, a la plazo podrían ocasionar cierta disociación o separación de la realidad.
La clave, como en todo, es el equilibrio. Si utilizamos mecanismos de defensa para todo y en repetidas ocasiones puede tener consecuencias emocionales o a la hora de relacionarnos con los demás.
Tipos de mecanismos de defensa
Existen muchos tipos de mecanismos de defensa e incluso niveles, según la teoría que sigamos pero aquí voy a exponer algunos de los que más solemos ver o utilizar:
- Negación: no aceptamos la realidad de una situación dolorosa (como ocurre en una de las fases de duelo).
- Represión: olvidamos y enterramos un evento estresante como si nunca hubiera existido. Esto es muy común en situaciones de trauma.
- Proyección: atribuimos nuestros pensamientos a los de otra persona. Como el ejemplo que os puse en el post, creemos que nuestra pareja es infiel cuando en realidad lo somos nosotros.
- Racionalización: buscamos una explicación lógica para cubrir algo que nos haría mucho daño. Por ejemplo, nos echan del trabajo por no haber rendido lo suficiente y para no dañar nuestra autoestima nos convencemos de que nos han echado porque la empresa está en crisis.
- Humor: seguro que os suenan esas situaciones en las que alguien te cuenta algo traumático con una sonrisa permanente o incluso está en un funeral y le entra la risa.
- Desplazamiento: imagínate que te has enfadado con tu madre pero en vez de hablarlo con ella te enfadas con tu pareja, descargando parte del enfado y frustración.
¿Cómo podemos trabajar los mecanismos de defensa en terapia?
A veces es complicado distinguirlos, especialmente porque al ser automáticos e inconscientes se pueden llegar a camuflar bastante bien.
En terapia empezaremos a trabajarlos de distintas formas:
- Identificándolos y explorando su origen
- Entendiendo su función y los procesos emocionales que protegen
- Aprendiendo nuevas estrategias de afrontamiento más funcionales
Si quieres trabajar los mecanismos de defensa conmigo puedes escribirme:
