Entendiendo la procrastinación

En uno de los últimos posts de Instagram vimos el círculo vicioso del perfeccionismo y su relación con la procrastinación. En este artículo hablaré de cómo manejar la procrastinación.

¿Qué es?

Puede que hayas oído hablar de ella o quizá no te suene de nada. La procrastinación es la acción de dejar a medias actividades o bien aplazarlas por otras que no son tan importantes. A menudo asociamos este comportamiento a la pereza o la vagancia pero muchas veces tiene otras causas.

Procrastinación y perfeccionismo

Tal como vimos en el post que acabo de mencionar, el perfeccionismo y la hiperexigencia nos hacen establecer unas metas y objetivos inalcanzables. Esto hace que el continuo fracaso a la hora de alcanzar nuestras metas nos acabe desesperando, disminuyendo nuestro sentido de autoeficacia, la autoestima y aumentando la ansiedad y la depresión. En otras palabras, acabamos pensando que somos un «desastre» y que nada se nos da bien.

Por lo tanto, con ese tipo de pensamientos acechando, es lógico empezar a aplazar las tareas o dejarlas inacabadas para prevenir el fracaso (que consideramos que se dará siempre que el resultado no sea perfecto).

Es habitual que este aplazamiento ocurra en áreas como los estudios, el trabajo, el médico…

Motivos por los que procrastinamos

Aunque el perfeccionismo y la procrastinación están relacionados hay otros motivos que pueden hacernos retrasar nuestras tareas:

  • Miedo al fracaso.
  • Evitación.
  • Falta de motivación.
  • Problemas de concentración.
  • Depresión.
  • Desorganización.

¿Cómo podemos manejar la procrastinación?

Manejar la procrastinación no es complicado una vez que entendemos la causa y raíz del problema.

Si tu problema es la organización, utilizar una agenda, horarios, espacio limpio y ordenado podrá servirte para empezar a trabajarlo.

Por otra parte, si las causas son el perfeccionismo o la depresión, quizá necesites ayuda profesional para trabajarlo.

Sea cual sea el motivo no tenemos por qué pensar que somos vagos y no hay nada que hacer con nosotros porque la procrastinación se puede trabajar y mejorar.

Volver arriba